Juan David Chacón, es conocido artísticamente como Onechot, nombre que adquirió tras su primer viaje a Jamaica, donde a sus amigos les costaba pronunciar el sobrenombre “Juancho”.

En una entrevista exclusiva, el artista venezolano de reggae habla de su próximo álbum y cuenta detalles del inicio de su carrera y de cómo Jamaica, el reggae y la filosofía Rastafari cambiaron su vida.

Con una carrera siempre en ascenso, considera la música como un despertador de los sentidos, con la cual transmitir un mensaje de unidad y de reflexión en contra de las injusticias y la intolerancia.

¿Cuáles han sido los artistas más influyentes en tu carrera?

La mayoría están desaparecidos de este plano físico: Peter Tosh, Notorius B.I.G, O.D.B, Big L y Jimi Hendrix. Aunque también tengo algunos vivos  todavía: Benjamin Vaughn de Midnite, Lee Perry y Aidonia..

¿Cómo definirías tu estilo música hoy en día, y cómo te veías como músico en los comienzos? ¿Sientes que has evolucionado musicalmente? En otras palabras, ¿has variado tu estilo con el tiempo, o vislumbras que sucederá?

Siempre en ascenso. En la música así como en la vida no se puede parar el aprendizaje. Pero creo que musicalmente he podido explorar varios sitios referentes a mi forma de escribir. Ahora para el próximo álbum que saldrá en el 2017 vuelvo al tema de protesta en una producción titulada “Social”.

¿A quién le hablas en sus canciones? 

A la paz, la naturaleza, las injusticias, la belleza, las mujeres, la ecología, la unidad, la reflexión. Vivir en Venezuela te brinda esa fuente inagotable de inspiración porque hay muchas irregularidades y es un país físicamente muy hermoso.

¿Cuál es el mensaje que quieres transmitir?

Que la gente medite y no se quede de brazos cruzados ante la intolerancia. Hay mucha gente indiferente. Y siento que la música es un despertador de los sentidos.

Se ha dicho que OneChot fue Nacido en Caracas y forjado en Jamaica… ¿Cuál ha sido la influencia de Jamaica en tu vida y su carrera artística? 

Jamaica cambio mi vida radicalmente. Siempre digo me fuí en el 96 y jamás regresé…

Jamaica fue un antes y un después en mi vida. Antes tocaba rock pesado. Comía carnes y era un chico si se quiere “normal”. Después de mi primer viaje a la isla, en el año de 1996, el cambio fue absoluto; comenzando por mi alimentación y mis gustos musicales.

¿Qué ha significado Jamaica en tu vida como compositor y como rastafari? ¿Abrazas de lleno la religión Rastafari, o sólo sigues algunos preceptos?

Observé que siendo una isla pobre, no hay miseria. Y quise trasladar eso a mi país, Venezuela. Adopté la forma de vida Rastafari en un comienzo. Pero como me dijo un viejo amigo: hay dos tipos de Rastas los que tienen Dread Locks (Churros) y los que no los tienen. O sea todos somos Rastafaris. La cosa es que en la isla el Rasta es muy machista y es ahí en que difiero con esa cultura.

¿Cómo fue que llegaste a Jamaica por primera vez? Qué o quién te motivó? ¿Qué consejos le darías a los artistas o bandas que sueñan con grabar en Jamaica?

Estudiaba en la U.C.V Comunicación Social. Ahí conocí a Luis Enrique Sánchez quien a su vez era amigo de los Mystic Reaveler, una banda de Reggae Roots jamaiquina. Y él me hizo escuchar un casete que había dejado Lion, el bajista en su carro. Ese fue mi primer encuentro con aquel estilo innovador para mí, que hasta el momento conocía muy poco del género; sólo había escuchado clásicos del Reggae como Bob Marley, Peter Tosh, Burning Spear, y Culture.

Eso me motivo a emprender mi primer viaje a la isla. En esta oportunidad Luis Enrique, alias Pulga, no pudo ir. Así que me fui con Edgard Rodríguez, guitarrista y amigo de toda la vida y un compañero de clases llamado Víctor Cid. El viaje fue sumamente divertido. Ahí hicimos contacto con los Mystic Reavelers por primera vez y nos invitaron a una gira que tenían por Negril una zona semi turística de la isla.

Estuvimos el mes de diciembre completo en la isla y deje de comer carnes para imitar el estilo de vida Rasta. Luego en Venezuela otra vez, no hubo vuelta atrás. Llegamos he hicimos nuestra primera banda de Reggae, que un principio se llamaba “Spanish Town” en referencia a un barrio Jamaiquino muy conocido. Pero luego decidimos cambiar el nombre y por consenso general llegamos a “Negus Nagast” que significa Rey de Reyes.

¿Cómo ha sido la experiencia de grabar en Jamaica? ¿Volverías a grabar allá?

Los dos primeros álbumes los grabé o los mezcle en Jamaica y conocí la forma de trabajar del jamaiquino. Ha sido sensacional, pero ahora tengo un estudio casero y me sale más económico. Es mucho mejor grabar en l comodidad de tu casa que en un estudio.

¿Qué es lo que más te inspira de Jamaica? Lograste hacer turismo además de grabar? Y de ser así, cuáles son tus lugares favoritos?

De Jamaica me inspira todo pero quizás lo que más me causa regocijo es ver la vida tan plena que llevan con tan pocos recursos. Son pobres en cosas, pero ricos en espíritu.

La Jamaica turística también la conocí, recuerdo que la primera vez que fuimos ni siquiera teníamos la banda de Reggae conformada. Es un sitio formidable desde todo punto de vista, y musicalmente esa pequeña isla le ha aportado tanto a la humanidad que su legado será intocable para siempre.

Mis lugares favoritos son varios. En el extremo oeste de la isla, me gusta Portland, y hacia el lado este me gusta Negril. Pero hay muchísimas cosas hermosas en esa isla. Cono lo son las Blue Mountains, las cuevas de Hershire Beach, Ocho Ríos y sus cascadas. La playa del primer actor que hizo James Bond es fenomenal, tiene una cascada que desemboca en la mitad de la playa.

Hay mucho que ver en ese sitio tan especial. Por eso he ido tantas veces. Pero lo más importante que tienen es su amor por lo propio, su naturalidad y sus ganas de hacer música del alma para toda la humanidad.